Un Poka Yoke muy antiguo

PorIgnacio Tornos

Un Poka Yoke muy antiguo

Hace algunos fines de semana fui con un grupo de amigos a pasar un fin de semana en el Hostería Cuca la Vaina, en Castrillo de los Polvazares, cerca de Astorga y en plena Maragatería, en la provincia de León. (Muy recomendable el pueblo y la Hostería).
La comarca es según dicen de suelo árido, por lo que los habitantes tuvieron que buscarse la vida con el comercio y el trasporte entre Galicia y Madrid. Esta comarca alcanzó su esplendor en el siglo XIX hasta que la llegada del ferrocarril hizo que el negocio de los arrieros (trasporte en carros) desapareciera.
Al visitar Castrillo, me llamó la atención que casi en cada esquina había una piedra apoyada. Pregunté a Miguel (el dueño de la Hostería al que merece la pena escuchar en sus recomendaciones e historias) y me contó que era un mecanismo para que las ruedas de los carros no golpearan las esquinas. La construcción en la Maragatería es de mampostería de pizarra y en muchos casos seca, por lo que al ceñirse los carros a la esquina podían golpear el muro con el buje y romperlo (en los carros, el buje sobresale 15 o 20 cm. de la rueda por lo que si el arriero no calculaba bien, era fácil golpear la esquina).
Varios golpes en una esquina podrían hacer que el muro cayese. Supongo que después de muchos enfados, alguien tuvo la idea de poner una piedra inclinada de forma que si un carro se acercaba mucho, antes de que el buje golpease, la rueda se subía por la piedra y separaba el carro del muro protegiéndolo… La piedra debía ser siempre más baja que el buje para no golpearlo. Es sin duda un ejemplo de Poka Yoke (mecanismo a prueba de fallo) sólo que varios cientos de años antes de que Shigeo Shingo lo hiciese famoso.
Para los que no lo conozcan, el Poka Yoke es un mecanismo sencillo que asegura que no se cometerá un error, que no se producirá un defecto. Estos mecanismos son un elemento fundamental del sistema de producción de Toyota, el sistema a Lean.
Este “Poka Yoke maragato” seguro que no fue fruto de la aplicación de una metodología de análisis, sino del ensayo y error de personas normales que se enfrentaban a un problema grave para ellos. La creatividad seguro que jugó un papel importante en su diseño. En el mundo en el que vivimos, es muy probable que no podamos confiar sólo en la creatividad de unos pocos, o dedicar mucho tiempo a desarrollar soluciones. Ambos son bienes escasos en nuestras organizaciones. Así que realmente la única oportunidad que tenemos es aplicar un método que nos permita analizar el problema y conseguir resultados rápidos. Este método existe, pero tendrá que ser objeto de otra entrada en el blog.

Es posible que más de algún lector lo haya visto en otros pueblos o que lo conozca desde hace años. Para mí fue una novedad. Para terminar, dos reflexiones:

  1. Si vais por León, parad en Castrillo y si es posible alojaros en la Hostería. Dejad que Miguel os de una charla sobre la Maragatería, sus conocimientos y su fino sentido del humor merecen la pena.
  2. No dejéis de preguntaros “por qué” ante lo que os rodea. A menudo encontraréis respuestas sorprendentes. A menudo, no. Como la razón por la que en Castrillo de Polvazares y otros pueblos del entorno hay un botijo en la cúspide de los tejados… ¿alguien lo sabe?

PS.- El origen de TOYOTA está en la familia Toyoda y el negocio de fabricación de telares que tenían desde el siglo XIX. La leyenda dice que un mecanismo poka yoke en un diseño de un telar consiguió los fondos para la fabricación de camiones y más tarde coches. Cerca de Castrillo, en Val de San Lorenzo hay un museo textil con varios telares mediante los cuales se explica el proceso de fabricación de mantas. Hay una aplicación muy ingeniosa de los cardos… Merece la pena visitarlo.

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Ignacio Tornos editor