AMFE: ¿Ideas claras? Riesgo y criticidad

PorAlberto Martinez-Conde

AMFE: ¿Ideas claras? Riesgo y criticidad

En una entrada anterior, decíamos que el AMFE, Análisis Modal de Fallos y Efectos, es una técnica de análisis de riesgos sobre un determinado tema de interés.

Riesgo es un concepto que representa el grado de exposición a un efecto no deseado. En la metodología FMEA, se cuantifica la nocividad del efecto no deseado mediante el parámetro Severidad. Por otra parte, el grado de exposición depende de dos cosas: la probabilidad de que la combinación de causas responsables del modo de fallo se den en la práctica (Ocurrencia) y la capacidad de detección (Detección) de las mismas que tengamos. Una buena capacidad de detección modera en gran medida la exposición al riesgo ya que quiere decir que tenemos en marcha procesos de control que nos avisan de la aparición de las causas responsables y consecuentemente nos permiten abortar la situación.

Así que, en cuanto a los parámetros tenemos:

Severidad:        1) rasguño …                                       10) muerte

Ocurrencia:       1) probabilidad muy remota …             10) casi seguro

Detección:         1) los controles siempre detectan …    10) los controles nunca detectan

Con esto en mente, construimos el RPN (Risk Priority Number) como el producto de Severidad por Ocurrencia y por Detección (RPN = SxOxD) y obtenemos un número que nos permite hacer un ranking de las líneas de FMEA de mayor a menor riesgo.

Pero esto tiene una pega de ambigüedad. Imaginemos el siguiente caso:

Severidad Ocurrencia Detección RPN
7 6 3 126
3 6 7 126

En el primer caso tenemos una severidad alta junto con una detección bastante buena. En el segundo, una severidad baja con una detección muy mala. ¿Sobre cuál debemos trabajar en primer lugar para eliminarlo o mitigarlo? Claramente sobre el primero ya que su severidad es muy alta. De aquí surge el concepto de criticidad, que mide el grado de importancia del efecto. La importancia de un efecto viene dada por la combinación de su nocividad y su probabilidad de ocurrencia: un efecto puede ser muy importante bien porque su resultado es muy nocivo, bien porque su probabilidad de aparición es muy alta.

AMFEAsí, si calculamos la criticidad como el producto de la severidad por la ocurrencia, tendremos un valor de 42 para el primer caso, y de 18 para el segundo.

En la práctica se construye una matriz de criticidad que nos sitúa cada caso del FMEA en una casilla de la misma.

 

AMFEEl siguiente paso consiste en marcar zonas en la matriz que nos definan grupos de criticidad, según los criterios del grupo de trabajo y los inputs requeridos.

El método del RPN fue el primero que se utilizó en la metodología FMEA. El segundo fue una mejora, se trata de una evolución del FMEA y su denominación correcta es FMECA: Failure Modes, Effects, and Criticality Analysis. Aún siendo incorrecto estrictamente hablando, en la práctica se usa habitualmente el término FMEA para ambos. La metodología FMECA está definida en el estándar MIL-STD-1629A, del Departamento de Defensa de Estados Unidos.

Resumiendo, la diferencia entre el FMEA y el FMECA es que el FMECA, además de realizar una priorización de los riesgos, presenta una sistemática para la priorización de la criticidad. Por lo demás son exactamente iguales.

NOTA: otra manera alternativa al RPN de priorizar el riesgo y que también tiene en consideración la criticidad es el sistema SOD. Consiste simplemente en construir números en el orden indicado (primero severidad, después ocurrencia y finalmente detección) de modo que su orden nos da el grado de priorización de riesgo-criticidad. En el ejemplo de arriba para el primer caso SOD=763 y para el segundo SOD=367. Este sistema, en definitiva, lo que hace es ponderar de distinta manera cada concepto. La detección se pondera con peso 1, la ocurrencia con peso 10,  y la severidad con peso 100.

About the author

Alberto Martinez-Conde author