AMFE: ¿Ideas claras? Ítem, función y modo de fallo

PorAlberto Martinez-Conde

AMFE: ¿Ideas claras? Ítem, función y modo de fallo

En el artículo editado el otro día hacíamos una primera definición de lo que es un modo de fallo, pero esta definición estaba expresada en términos abstractos: definía el modo de fallo como un intermediario entre la causa y el efecto, pero no nos daba ninguna pista de cómo descubrirlo en la práctica. Para esto necesitamos una definición operacional.

Abríamos el artículo anterior con la frase: “El AMFE, Análisis Modal de Fallos y Efectos, es una técnica de análisis de riesgos sobre un determinado tema de interés”. El concepto clave aquí es “tema de interés”. Y es clave porque es el tema de interés el que define el tipo de FMEA.

Si el tema de interés es un proceso manufactura o ensamblaje, estaremos hablando de un FMEA de Proceso. Si el tema de interés es un producto o una parte de un producto, estaremos frente a un FMEA de Diseño. A veces se habla también de FMEA de Servicios, pero esto es el caso particular de un FMEA de Proceso, aplicado a un servicio en vez de a un proceso de manufactura. Lógicamente en un FMEA existen muchos temas de interés específicos (de detalle). Por ejemplo, en uno de proceso los temas de interés serán cada una de las subetapas del proceso estudiado.

A este tema de interés específico es lo que en la literatura FMEA se denomina como “ítem”. Es la unidad de enfoque mental de la herramienta. Así pues, el ítem es un “algo” (un subsistema en Diseño, una subetapa en Proceso) que tiene una “función”, es decir que tiene una razón de ser determinada. Si miramos en diccionarios qué es función, encontramos numerosos significados, pero los más interesantes que  he encontrado son:

  • Diccionario de Oxford: “practical use or purpose in design”. Una definición escueta y clara que parece redactada por un ingeniero. Apropiada para el diseño.
  • Diccionario de Google: “Actividad particular que realiza una persona o una cosa dentro de un sistema de elementos, personas, relaciones, etc., con un fin determinado. Apropiada para el proceso.

Ambas definiciones tienen en común la palabra finalidad (purpose, fin). Y de aquí obtenemos la primera definición grosera de modo de fallo. Un modo de fallo es un fracaso, una no consecución de la finalidad del ítem o, lo que es lo mismo, un fracaso, parcial o total, de su función.

Nos hemos acercado más a una definición operacional, pero aún no es suficiente: es preciso cuantificar de alguna manera. Una función (junto con su propósito) tiene varios “ejes”. En primer lugar consideremos el eje temporal; una función puede fallar en este sentido de las siguientes formas:

  • Empezar antes o después del instante de tiempo predefinido o ni siquiera empezar
  • Acabar antes o después del instante de tiempo predefinido o ni siguiera terminar
  • Tener una duración mayor o menor de la definida
  • Presentar un funcionamiento intermitente

Todas estas situaciones representan modos de fallo con respecto al tiempo, y son aplicables tanto en FMEAs de Proceso como de Diseño. En los FMEAs de proceso, en muchas ocasiones se habla de requisitos en vez de función, pero conceptualmente es lo mismo, ya que la función de un proceso es entregar producto dentro de las tolerancias exigidas, o sea, un objeto no rechazable por los motivos que sean.

Consideremos ahora “ejes” de magnitudes: presiones, dimensiones geométricas, temperaturas, nivel de ruido, etc… Cada uno de estos ejes presentará un rango admisible de valores, y un rango inadmisible. El rango admisible de valores es la tolerancia admisible de la magnitud considerada. Cualquier valor de la variable que se salga del rango constituirá un modo de fallo. Haciendo un símil geométrico, los valores admisibles de los ejes, determinan un recinto, fuera del cual sucede el modo de fallo.

Finalmente consideremos series de actividades que se deben realizar en una subetapa de un proceso. Supongamos que la subetapa requiere hacer las actividades A, B, C y D. Podemos tener la siguiente casuística:

  • Exceso de actividad: A-B-C-D-E
  • Defecto de actividad: A-C-D
  • Secuencia incorrecta: B-A-D-C
  • Confundir la actividad: A-B’-C-D

Retomando el gráfico que mostrábamos en la anterior entrada del blog, cuando incluimos los conceptos de ítem y función, queda de la siguiente manera:

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